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NARRACIÓN DEL ACONTECIMIENTO:

Baler (Aurora), 30-06-2018

A quien leyere: “16º/ Día de Amistad Hispano-filipina”.

Al romper el día del Jueves 28 de Junio partimos desde Ciudad Quezón (Metromanila) un equipo de la Comisión Histórica Nacional de Filipina (NHCP) y un servidor, por vía terrestre y de nuevo rumbo a Baler (Aurora): cruzando las Provincias de Bulacán, Pampanga, Tarlac, Nueva Écija, Nueva Vizcaya y Aurora, atravesando las montañas de Sierra Madre y las estribaciones de los Montes del Caraballo; y después de doblegar 3 sierras, 2 valles, 2 pantanos, 50 ríos, una selva impenetrable, y al fin la extensa plantación de cocos arribamos a nuestro destino (200 km en 6 h).

El aeroplano que traería las Autoridades Civiles y autobuses con los demás invitados llegaron un día después. La Delegación Española estaba compuesta por el ExMinistro de Defensa José Bono Martínez, (quien ya visitó Baler en 2005 junto con una comitiva formada por algunos descendientes de los sobrevivientes del Sitio de Baler), Embajador de España saliente, Director del Instituto Cervantes, Ayuntamiento de Lecrín (Granada), Agregado de Defensa saliente, y 5 becarios del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX).

Posteriormente al almuerzo, se realizó una ruta turística por los alrededores del pueblo y una visita cultural a los monumentos históricos, como la iglesia, Casa de Dña. Aurora, y el Museo de Baler, donde el ExMinistro J. Bono quedó maravillado por la colección de obsequios adquiridos por el Museo con los años y las donaciones realizadas desinteresadamente por las FF.AA., Guardia Civil, Instituciones civiles y museos nacionales españoles; habida cuenta que cuando el ExMinistro visitó Baler por vez, el museo se encontraba todavía en construcción.

En el interior del museo, la Delegación Española fue deleitada con una exposición del Sitio de Baler, cuya historia fue narrada por el Director del Instituto Cervantes, si bien apoyándose en el material aportado expuesto. La satisfacción del ExMinistro Bono fue en aumento cuando reconoció las réplicas del Cte. De Las morenas, Gral. Brg. Martín Cerezo, Cap. Médico Vigil de Quiñones y Sol. Adrián Obregón, aportadas por el Museo del Ejército, así como también la gran variedad de obsequios procedentes de otras Uds. del Ejército, La Legión y la UME. Ni que decir tiene, que fue el Sr. Bono quien puso en marcha esta Ud., así como también, tiene buen recuerdo de La Legión, cuando como Ministro de Defensa presidió el desembarco de aquella en el puerto de Málaga un Jueves Santo de 2005.

 

Después de la cena de bienvenida, sin aún haber hecho la digestión, en el polideportivo municipal se desarrolló un espectáculo musical, donde se bailó la típica danza filipina “Tinikling”, (baile que consiste en 2 personas que deslizan y golpean 2 cañas de bambú entre ellas y contra el suelo, coordinándose con 1 ó más bailarines que saltan entre las cañas), y para sorpresa de la delegación española, también la Jota Moncadeña; finalizando con el inolvidable “Yo te diré”, compuesto por el escritor y guionista Emilio Sánchez Llovet. Como intercambio cultural, el saxofonista español Agustín Carmona interpretó la “Brillance” de Igor Schowkosky.

Al amanecer del Sábado 30 de Junio, después de la misa en la iglesia de Baler, a la que asistieron las Autoridades, el recién creado Batallón “Sinagtala” 91 del Ejército Filipino presentó armas frente a aquella, mientras sonaban ambos himnos nacionales, estando presente en esta ocasión el General de Brigada del Cuartel General de la VII División de Infantería “Kaugnay”, y a los que este año, el Ejército ha tenido a bien obsequiar con botellas de vino español, (recolectadas por un servidor, que para no ser penalizado por la aduana, no ha tenido más remedio que dejar 2/3 del total en España), en reconocimiento y gratitud por los honores rendidos para con nuestros camaradas de antaño “héroes de Baler”. De hecho durante el Sitio, y como en todos los conflictos armados donde impera la caballerosidad y respeto al enemigo ante la crueldad y el odio, durante un alto el fuego, los insurrectos obsequiaron a los defensores de la iglesia con una caja de cigarros, entregándoles la guarnición una botella de brandy en reciprocidad. Desde 2014 se exhibe en el museo de Baler una botella del brandy “3 Copas”, donada por González-Byass, (ya que otrora era la única bodega con licencia de exportación en Filipinas), y una tabla explicativa del suceso, confeccionada por Cristalerías Granados (MA).

Posteriormente a las salvas de honor, la Comitiva Oficial se trasladó a la plaza del pueblo, donde una vez allí se procedió a los discursos institucionales, donde la Delegación Filipina estuvo representada por: Secretario del Departamento de Turismo, Presidente de la NHCP René Escalante, Senador de Filipinas Juan Edgardo Angara, Gobernador de la Provincia de Aurora Rommel Angara, Representante del Distrito de Aurora, Alcalde de Baler Nelianto Bihasa y el Presidente de la Sociedad Histórica de Cavite y Primer Ministro Honorífico César Virata, (nieto del Presidente Emilio Aguinaldo, quien promulgó el Decreto de 30-Junio-1899 que reconocía la bizarría de los soldados españoles sitiados en la iglesia de Baler, considerándolos como amigos y no como prisioneros de guerra).

Aunque en la mente de todos los presentes estaba el Senador Honorífico de Filipinas y para Europa, Edgardo Javier Angara, ExPresidente del Senado, inversor y mayor impulsor en Baler del Día de Amistad Hispano-Filipina, fallecido el pasado 13 de Mayo, y para quien se tuvo un momento de recuerdo, al presentarse toda su familia al completo: viuda, hijos y nietos.

Habiendo tenido lugar todos los discursos de rigor, (por parte española, fue el ExMinistro José Bono quien se dirigió al pueblo de Baler en español, siendo traducido simultáneamente al tagalog por un intérprete), se hizo hijo adoptivo de Baler al Director del Instituto Cervantes de Manila Carlos Madrid Álvarez-Piñer, se entregó la llave de la ciudad al Embajador de España saliente Luis Antonio Calvo Castaño, y se procedió a la firma por los Alcaldes Nelianto Bihasa y Salvador Ramírez Góngora el hermanamiento entre los municipios de Baler (Aurora) y Lecrin (Granada), respectivamente; por cuyo valle de este último anduvo un joven médico llamado Rogelio Vigil de Quiñones, que acabaría sitiado en la iglesia de Baler, y cuyos conocimientos adquiridos en esos años, servirían para resistir los 11 meses de sitio.

También estuvo presente un servidor que unos días antes había llegado por carretera, con 7 cajas llenas de obsequios, réplicas y copias de museos nacionales y otras Instituciones, (incluyendo 40 kg en regalos de las FF.AA. y de la Guardia Civil para el Museo de Baler), y en esta edición en representación de la Asociación de Veteranos de la Base Aérea de Getafe (ALA35), dado que este año se conmemora el 75º/ aniversario de la Academia General del Aire. Es de recibo mencionar el apoyo financiero de la Fundación para el Fomento de la Innovación Industrial (Universidad Politécnica de Madrid), tanto en la reproducción de réplicas y murales como en su posterior envío a Filipinas.

En lo referente a Málaga se han donado entre otras cosas: fotografías del vuelo (Madrid- Málaga-Manila de 1932) de Fernando Rein Lorin por el Museo Aeronáutico, 1 botella de cerveza por “San Miguel Fábrica de Cervezas y Malta”, 1 boquerón cerámico por la Resd. Militar “Tte. Gral. Castañón de Mena”, 1 metopa, 1 cuadro y 1 jarra por la Resd. Militar de Acción Social de Estudiantes “Virgen de La Paz” (Ronda), una taza y un mural conmemorativo del vuelo (Madrid-Manila de 1926) de la Patrulla Elcano por el Acuartelamiento Aéreo de Bobadilla, y 1 uniforme de piloto de helicóptero por la Ud. Aérea de la Guardia Civil.

Fuera del protocolo, se hizo entrega al Senador Juan Edgardo Angara de otra botella de cerveza “San Miguel Manila”, (facilitada por la Fábrica de Málaga), quien al no tener conocimiento de la misma, quedó inexorablemente estupefacto. Como complemento al 16º/ Día de Amistad Hispano-filipina, se entregaron 80 libros de lengua y literatura española a la Escuela de Educación de Ciencias Nacional de Aurora, donados por 4 personas privadas.

Finalmente y como anécdotas, la Delegación Española al completo deambuló toda la jornada vespertina del Viernes 29 en camiseta, debido a que mientras su llegada a Baler fue realizada por vía aérea, la del equipaje se hizo por vía terrestre, atravesando las montañas en furgonetas. Durante el homenaje a los héroes frente a la iglesia, sobrevoló por encima de todos un dron gravando lo que allí acontecía, más al quedarse sin batería en pleno vuelo, entró en barrena, precipitándose contra el suelo como un meteorito y sonando como un trueno, creando el pánico y el descalabro entre algunos, y provocando las risas y carcajadas entre otros.

Epílogo: Tras 1 lustro de amistad duradera, el cariño demostrado en apenas 2 días por los balerianos es infinito, incontables son los agradecimientos y servicios prestados para que las Delegaciones se encuentren como en su casa, y un municipio con casi 40,000 hab, se vuelca con una efeméride que hace sólo 16 años era totalmente desconocida para ellos. En la próxima edición de 2019, deberán ser los donantes quienes presenten sus propias credenciales en Baler.

Dedicado a mi amigo, el Senador Edgardo Javier Angara (†).

José Antonio Portillo Corpas

 

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PREGÓN DEL PADRE D. FRANCISCO AURIOLES EL PRIMERO DE MAYO EN LA AGRUPACIÓN DE COFRADÍAS

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CON EL AGRADECIMIENTO A SU PERSONA DE LA REAL HERMANDAD DE VETERANOS DE LAS FUERZAS ARMADAS Y DE LA GUARDIA CIVIL.

Un pregón religioso que nos hace reflexionar.

Metidos de lleno en la Pascua de Resurrección y comenzando el mes de Mayo, nos cita en esta venerable casa, la Cruz de Cristo, esa Cruz que acompañábamos en la noche más sagrada y misteriosa del año, la del Jueves Santo.

Con el eco en nuestras almas de las vivencias de una noche tan santa, en esta tarde pascual vamos a contemplar la Cruz del Redentor, acercándonos al árbol vivo, donde el divino agonizante nos muestra la luz de la resurrección, siendo una paradoja desconcertante para nuestro orgullo, que tenga que ser un crucificado el que nos dé la respuesta a todos nuestros interrogantes, pues sólo a la vera de la Cruz, sólo con la Cruz, nuestras vidas tienen sentido.

Señor Hermano Mayor de la Hermandad Sacramental y Reales Cofradías Fusionadas de Nuestro Padre Jesús de Azotes y Columna, Santísimo Cristo de la Exaltación, Santísimo Cristo de Ánimas de Ciegos, María Santísima de Lágrimas y Favores, e Ilustre Archicofradía de la Santa Vera+Cruz y Sangre, María Santísima del Mayor Dolor y San Juan Evangelista, Primitiva de esta Ciudad de Málaga; señores y señoras.

Los evangelistas nos dicen que una vez que Jesús fue crucificado, algunos de los que deambulaban por el Gólgota le gritaban desafiantes: “Si eres hijo de Dios, baja de esa cruz” (Mt 27, 40), pero Cristo Jesús no presta atención al desafío, sino que pide misericordia para aquellos desalmados. Vemos que la Cruz es el altar del perdón.

Dios clavado en ella suplica indulgencia para los que hacen sarcasmo de su muerte; por eso, cuando en la noche del Jueves Santo acompañamos a Cristo en la soledad de la Cruz, hemos de tener muy presente que desde el Calvario no sólo pidió perdón por aquellos personajes de la primera Semana Santa de la Historia, sino que desde el trono de la Cruz pide perdón por todos nosotros, por la muchedumbre que llena las calles malagueñas, por todos aquellos que continuamente protestamos contra el silencio de Dios que ni baja de la Cruz, ni nos baja a nosotros de nuestra personal cruz.

Si eres hijo de Dios… porque claro está, nosotros, como aquellos habitantes de la Jerusalén de la primera Semana Santa, creemos en Dios y tenemos derecho a reclamar, y Dios tiene la obligación de acomodarse a nuestras reivindicaciones, a las exigencias de esta sociedad, que como aquella de Jerusalén grita: ¡crucifícale!

Y Cristo desde la Cruz pide perdón; perdón y clemencia, como canta la copla costumbrista y piadosa. Perdón para el discípulo traidor, para el otro que le niega, para los que se esconden, para los que exigen un mesianismo de poder temporal y de apariencia. Perdón para los que se aferran a tradiciones y a normas, para los que dicen que perdonan pero no olvidan. Perdón para los que se desviven por aumentar cada día un poco más, su comodidad, su orgullo, su vanidad y su amargura. Perdón para los que muchas veces son –somos- incapaces de perdonar.

En cambio, junto a la Cruz alguien comprendió lo que la actitud de Cristo crucificado significaba y le hace una petición; Señor, acuérdate de mí cuando estés en tu reino.

Y al instante, sin dilación, Cristo le responde: Hoy estarás conmigo en el Paraíso. Aquel desconocido que quizá no fue testigo ni de las andanzas apostólicas de Jesús, ni de sus predicaciones; en cambio, a la vera Cruz del Redentor, no le pide pruebas de su realeza, ni siquiera de su divinidad, ni le suplica liberarse de aquel tormento, sino simplemente le ruega que se acuerde de él cuando esté en su Reino.

Que lección tan magistral para nosotros, la multitud de bautizados, el elevado número de los que nos denominamos “cofrades”; de tantos que se ponen un capirote, o se ubican bajo un varal, o van acompañando al cortejo procesional, ya sea en la música, en la comisión externa o de preste.

Nosotros que sí conocemos a Cristo, porque en tantas ocasiones hemos escuchado su Palabra en cultos y funciones principales; y en vez de tener la grandeza de corazón para arrepentirnos, para reconocer que hemos actuado mal, para pedir perdón porque hemos pecado de pensamiento, de palabra, de obra y de omisión; en cambio, constantemente nos preguntamos: ¿Por qué ha de pasarme esto a mí? ¿Por qué Dios no me libra de esta prueba tan dura que yo, indudablemente no merezco?

Pensémoslo detenidamente: ¡Un crucificado pidiendo a otro crucificado! ¡Un condenado a muerte esperando la salvación de otro condenado! ¡Un hombre en un camino sin retorno donde todo se acaba, pidiendo la salvación a un crucificado! ¿Somos conscientes de que el trono de nuestro Dios es una cruz?

 

Quizá nos hemos acostumbrado a ver al crucificado como un elemento decorativo, ya prácticamente solo de nuestras iglesias y en nuestras calles los días de Semana Santa, porque es la fiesta de los sentidos, la del turismo, la de playas por la mañana y procesiones por la tarde-noche, y en ese ambiente, el crucificado no impacta, no cuestiona, no interpela, pues hoy la imagen del crucificado ha sido desterrada de los hogares, de las aulas, de las habitaciones de los hospitales; hoy como en la primera Semana Santa de la Historia, más que de palabra, con la actitud, se vuelve a repetir esa petición diabólica: ¡Quítalo de en medio, no queremos que Él sea nuestro Rey!

Por eso salir a la calle en las horas de la noche del Jueves Santo a la madrugada del Viernes Santo, acompañando al dulce fruto del árbol de la Cruz, es gritar desde un silencio muy elocuente que ¡pequé Señor, pequé. ¡Ten misericordia de mí!

Es repetir una y otra vez con la confianza de Dimas y la del soldado romano: ¡Por tu Dolorosa Pasión, Señor Jesús, ten misericordia de nosotros y del mundo entero!

Ir a la vera de la Cruz la noche del Jueves Santo es predicar a los cuatro vientos de una gélida madrugada que estamos destinados al Paraíso que Él con su Cruz, desde el Gólgota nos está ofreciendo, -porque ese es nuestro destino-, el Cielo.

Y que poco se habla hoy del Cielo, y aún así, existen quienes nos atacan diciendo que al predicar el cielo, fomentamos la evasión y ofrecemos a los hombres una droga que les hace incapaces de luchar para conseguir un mundo mejor en esta tierra.

Pero insisto, ¿hablamos del Cielo? ¿Nos planteamos nuestro destino? El cristiano, el cristiano-cofrade que va desarrollando su vida en el ámbito de una Hermandad porque esa Hermandad es Iglesia ¿es consciente que todo lo que realiza: culto interno, formación, vida de caridad, vida cofrade y culto externo, es una preparación para ir al Paraíso?

Ahí está el reto, ahí está la esencia de nuestra fe, de nuestro ser cofrade y por tanto, de nuestro ser cristiano.

Porque pensar en la vida eterna no es evadirse de este mundo; desear la vida eterna es buscar la justicia del Crucificado y por tanto, la de cada uno nosotros.

Hablar del Cielo supone edificar el Reino de un Dios cuyo trono es la Cruz, y como ese Reino está dentro de cada uno de nosotros, hemos de ponerlo al servicio de los demás haciéndolo vida, vida de Hermandad, deseando ser cofrades de verdad, pues eso implicará ser cristianos auténticos.

Contemplar la Cruz, y acompañarla en el tránsito del Jueves al Viernes Santo significa unirse a Cristo en el momento más espantoso y más dramático ¿por qué me has abandonado? El nazareno y el hombre de trono de la Santa Vera+Cruz une la agonía de Getsemaní con la del Gólgota.

El cristiano-cofrade, el hermano de la Vera+Cruz ha de pedir luz para su alma y su mente, y de este modo, comprender desde su realidad de creatura, que no hay en el mundo ni habrá en la historia humana un abatimiento y una soledad como los de Cristo en la Cruz.

Porque en Cristo la naturaleza humana supo lo que jamás podrá saber ningún hombre: lo que significa hacerse pecado para repararlo y expiarlo.

Es por esta experiencia tan desoladora donde Cristo es triturado, que cada uno de nosotros tendremos siempre una mirada que se puede encontrar con la nuestra: la de Cristo sumido en el más absoluto y radical abandono del Huerto de los Olivos y del Calvario; que el nazareno, el hombre de trono, el viandante y el espectador, encuentran unidos en la imagen del Cristo de la Vera+Cruz en esas horas donde el tiempo ya se ha parado hasta la luz de la Resurrección.

Es este un misterio ante el que hay que arrodillarse.

Pero si hemos dejado de hablar del Cielo y de la Vida Eterna, como consecuencia funesta y demoledora, hemos perdido el sentido de la adoración, y tenemos ya generaciones en nuestras hermandades y cofradías, en nuestras parroquias y colegios que ya ni siquiera han adquirido el tan necesario sexto sentido de lo sobrenatural, de lo sagrado, de lo santo.

El ruido invade nuestros templos, se carece de la más mínima urbanidad litúrgica donde no se sabe si hay que estar sentado, permanecer de pie o arrodillarse. Bueno, esto último, para muchos, ¡bajo ningún concepto! pues en nuestra sociedad ególatra y hedonista, ponerse de rodillas supone un gesto de sumisión, y eso no lo tolera ni siquiera el que se denomina cristiano adulto en la fe, ni muchos hermanos de cofradías. Y olvidan que esa es la actitud de Satán ante el Padre Eterno ¡non serviam! ¡nunca te serviré!, mientras que Cristo, se humilla hasta la muerte y una muerte de Cruz.

¿Y no es el crucificado nuestro Maestro y Modelo de vida…?

Miremos a Cristo austero y sobrio en la Cruz, fijémonos en ese árbol que es verde porque tiene la sabia del que es la Vida, porque solamente ahí se encuentra la esperanza para superar el vacío y la desolación; solamente ante Cristo clavado en el árbol vivo de la Cruz se supera el vértigo de la tentación y se rompen las cadenas del pecado personal que nos condena a la desesperación.

En la oscuridad de una noche de Jueves Santo que se transforma en madrugada de Viernes Santo, el conjunto armónico y lleno de pulcritud de Cristo en la Cruz, en un trono que es altar donde nada distrae porque todo conduce al Todo; invita a arrojar en esa fuente inagotable de vida que se palpa en la muerte de Dios: la soledad del ateo y del escéptico; el rencor del que odia, el pesado fardo del pesimista, la tristeza del que piensa en su abatimiento que ya no hay solución posible; porque por encima de la fealdad y de la obscenidad del pecado en estas y en tantas de sus manifestaciones, se yergue siempre el signo de la salvación: la Cruz.

Por eso, el hermano de la Santa Vera+Cruz va predicando a Cristo, y éste, crucificado, desde la cruz guía hasta el trono. Y ese acto de Fe se convierte en apostolado, y por tanto, en testimonio, sabiendo que su silenciosa predicación puede ser rechazada como es rechazado Cristo, como es rechazada la misma Cruz.

Porque esa es la gran tentación: suprimir la Cruz. La cruz no la aceptan los vulgares, como tampoco los superficiales ni los que están embrutecidos a causa del propio pecado.

Pero también rechazan la Cruz los más selectos y distinguidos; los soberbios que en la Cruz ven sólo humillación; todos esos que piensan que en la vida se debe caminar con la cabeza erguida y con ademán altanero; que en modo alguno se debe soportar nada, y que uno ha de manifestarse autosuficiente, ya que todo lo demás es servilismo y degradación de la persona.

Detrás de esa vanidad y de ese egoísmo, lo que realmente se esconde, sin embargo, es debilidad y complejos. Porque quienes sólo se buscan a sí mismos como centro de todo, jamás han conocido la grandeza de la debilidad de la Cruz, que consiste precisamente en renunciar y olvidarse de sí mismo para ponerse frente a la Cruz de Cristo.

Estas personas que tanto presumen de valerse por sí mismas, que ponen toda su supuesta fuerza en la apariencia de lo físico, de lo social o de lo económico; en el fondo y en la forma son unos pobres cobardes, que al no poder negarse nada a sí mismos, tienen por gloria sus vergüenzas (Flp 3,19) que les dominan y esclavizan, y por este motivo, la Cruz de Cristo triunfa sobre ellos sin dificultad alguna, porque no se puede pretender una vida cofrade, una vida de fe; un cristianismo sin Cruz.

Todo cristiano, el cristiano-cofrade, el hermano de Vera+Cruz, tiene como rasgo esencial que le define, ser amigo de la Cruz. Pero tenemos miedo a todo lo que nos crucifica, y es natural.

Preferimos muchas veces hasta inconscientemente, algo así como “planificarnos nuestra cruz”, saber por dónde viene y “situarnos” ante ella lo más cómodamente posible.

Aunque no deja de resultar paradójico, que en nuestra propia vida, somos capaces de cumplir una programación de estudio o de trabajo -según sea nuestra edad-por exigente y ardua que sea; y afrontamos retos que con nuestro esfuerzo alcanzamos; superamos pruebas poniendo nuestras capacidades y talentos a pleno rendimiento; y en cambio, qué nos cuesta vivir el día a día mirando a Cristo crucificado mientras le decimos: “Señor hágase tu voluntad, hágase en mí lo que Tú me pides”.

El sufrimiento, el dolor, las dificultades de esta vida; en una palabra, todo aquello que nos crucifica, no puede ser considerado como una maldición, sino como el camino que hay que recorrer para llegar a la Resurrección.

Por eso, la Estación de Penitencia de la Vera+Cruz, el testimonio de sus nazarenos y de sus hombres de trono, es una predicación cargada de teología: la Teología de la Cruz que hunde su raíz más profunda en la densidad de la noche del Jueves Santo para desembocar en la nítida luz de la Resurrección.

Y junto a la Cruz, María Santísima, la Madre del Mayor Dolor, el modelo perfecto de fe y de esperanza. Y con Ella, a la vera de la Cruz, Juan.

El hermano de Vera+Cruz tiene por vocación ser “otro Juan”, un Juan en toda la extensión del término. El nazareno y el hombre de trono de esta Mayordomía han de ser un Juan Bautista, siendo la Voz que por las calles de Málaga, van anunciado a la Palabra que se ha hecho carne, carne de María, y que es el fruto bendito del árbol del Cruz.

Pero también es Juan Evangelista que se mantiene firme junto a la Cruz, que es fiel; y esa adhesión la manifiesta en las horas de la Estación de Penitencia como la expresión de una entrega cotidiana, la de la vida de cada día con sus luces y sombras, con sus aciertos y errores, con sus éxitos y fracasos; como Juan, junto a la Cruz y junto a María Santísima en su Mayor Dolor, acompañando a la mujer que es esposa, madre, virgen, discípula, cauce de la salvación que brota de la Cruz.

Por eso la Cruz es también pesebre, porque en ella surge la vida, porque junto a la Cruz, la Virgen-Madre lleva a plenitud su vocación: ser la Madre de todos los redimidos por la muerte de su Divino Hijo en un trono tan peculiar.

¡Señor Jesús! ¡Cristo mío!, en esta tarde pascual quiero dirigirme a Ti en nombre de todos, de todos estos hijos de tu redención obrada en la Cruz, de cuantos forman parte de ésta, tu Hermandad. Y, en nombre de todos, yo te pido, Jesús Crucificado, que no bajes de la Cruz, que no bajes.

Te necesitamos ahí. Si Tú bajas, la Cruz se queda vacía, y aunque es árbol de vida, es muy áspera y muy dura de soportar porque el que la hace llevadera, eres Tú Señor.

Porque viéndote a Ti clavado en ella, tenemos fuerzas para seguir caminando en el día a día de nuestras vidas, para perdonar y olvidar, para amar, para soportar nuestros propios clavos; porque nuestra existencia también, Señor Jesucristo, está clavada, dulce y amorosamente clavada por tu ley, la ley del amor del Evangelio, que Tú predicaste.

No queremos desclavarnos de tus mandamientos, pero nos cuesta cumplirlos, y viéndote a Ti en la Cruz, se nos hacen más fáciles de vivir.

No bajes Señor, no dejes la Cruz. Yo sé que Tú, por Ti, no bajarías. Si bajaste, fue porque desprendieron tu cuerpo de la Cruz para ponerlo en el sepulcro.

Pues bien, Señor, ahora te digo: sí que estás bien en el sepulcro, porque nos espera a nosotros también un sepulcro, y tenemos miedo a esa sepultura. Porque no nos espera la muerte de un modo genérico e impersonal.

Me espera la muerte a mí; a mí, que he de morir. Yo también iré a un sepulcro. Pero sé de antemano que por haber estado Tú en uno semejante al mío, ya no será tan duro entrar allí cuando me depositen; porque, si entro, será para resucitar un día, como Tú resucitaste.

Señor Jesucristo; porque a ese sepulcro se le removió la piedra, y Tú saliste de allí victorioso; sé con la firmeza berroqueña de la Fe, que fruto de esa resurrección tuya, será la resurrección mía, la resurrección de cada uno de nosotros.

Así lo espero y que así sea.

 

Bibliografía

 

 

Grignion de Montfort, Luis María. Obras. B.A.C. Madrid 1954.

Casel, Odo O.S.B. El Misterio de la Cruz. Ediciones Guadarrama. Madrid 1964.

González Martín, Marcelo. Vivir en Cristo. CETE. Toledo 1989.

Antonio Banderas es cofrade y ha promocionado en Hollywood las procesiones

 

Es fácil distinguir a la Legión en las procesiones de Semana Santa. No sólo por su uniforme, sino también por su estética al desfilar en los actos religiosos. Caminan con la cabeza alta y a un ritmo distinto al resto. Las agencias de viajes de Málaga se han visto desbordadas este año por el “tirón” de la unidad militar entre turistas extranjeros.

Los legionarios con el Cristo de la Buena Muerte.Los legionarios con el Cristo de la Buena Muerte.

Según los últimos datos, la Semana Santa malagueña ha disparado la búsqueda de vuelos desde Londres a Málaga en un 97% respecto al año pasado.

Lo ha revelado Kiwi.com, una de las plataformas de búsqueda y venta de vuelos más grande del mundo, especializado en conexiones aéreas, que ha analizado cómo han evolucionado las búsquedas de vuelos estas vacaciones.

El atractivo de Málaga

“La Semana Santa es uno de los hitos turísticos en España. Cada año miles de extranjeros visitan el país atraídos por la emotividad, color y fervor religioso de la festividad”, explica.

La plataforma destaca que Málaga es una de las ciudades “más representativas y donde se vive con especial sentimiento estos días”.

Estados Unidos e Italia se han convertido este año en los principales países emisores de turistas hacia la Costa del Sol. Los datos arrojan también números positivos respecto a 2017. La búsqueda de vuelos desde Los Ángeles ha registrado un aumento del 89%, a la vez que Roma se une también a las búsquedas con un incremento del 82,75 por ciento.

La Legión, como reclamo de las agencias

Según ha podido saber El Confidencial Digital por fuentes del sector, la explicación a esta “explosión” de vuelos desde esos destinos hay que buscarlo esta Semana Santa en el “atractivo turístico” de la Legión en Málaga.

Las agencias de viajes de la Costa del Sol han aprovechado su “tirón” para llenar de visitantes extranjeros la ciudad andaluza. “Los legionarios atraen siempre las miradas de todos los turistas. Los touroperadores han potenciado este año en sus ofertas el misticismo que los rodea, el valor y la forma física, que es lo que les convierte en un potente imán hacia la Semana Santa de Málaga. Levantan pasiones con su desfile del Cristo de Mena”, destacan.

“Su imagen da la vuelta al mundo como una de las fuerzas militares más estéticas. Los extranjeros se lanzan a hacerse selfies con ellos. Es el cuerpo militar español más internacional y la mejor venta de Málaga estos días”, añaden en otra agencia de viajes.

Antonio Banderas llevó a la Legión a Hollywood

En el sector turístico también resaltan la contribución de Antonio Banderas a esta campaña de internacionalización de la Legión. La pasión del actor malagueño por la Semana Santa de su ciudad natal es bien conocida, así como la estrecha relación con la Legión, que cada Jueves Santo acompaña en procesión al Cristo de la Buena Muerte.

Por ejemplo, en la película “Los Mercenarios 3”, Banderas marca el paso legionario y entona, en castellano, ‘El novio de la muerte’ ante Sylvester Stallone, al que explica su pasado como miembro de la Legión Española.

Mayor influencia que la ampliación de rutas

Según las fuentes consultadas por ECD, la mayor afluencia de turistas a Málaga se atribuye este año a este “efecto Legión”. Y no tanto, como podría parecer, a la ampliación de rutas con Londres, convertido en el destino mejor conectado con la ciudad.

No obstante, este aspecto ha posicionado también al aeropuerto de Málaga como uno de los más importantes del mundo a nivel turístico. Diversas aerolíneas han visto el potencial de ofrecer vuelos desde Inglaterra (uno de los principales mercados emisores) a la Costa del Sol.

Pero en las agencias lo tienen claro: “La Legión es lo que nos va a inundar Málaga este año”.

El Confidencial Digital 25.03.2018

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